Coche no arranca: causas más comunes y cómo identificarlas

Girar la llave (o pulsar el botón) y comprobar que tu coche no arranca es una de esas situaciones que agobian, sobre todo si no tienes ni idea de coches. La buena noticia es que en la mayoría de los casos, el problema tiene una causa bastante identificable si sabes qué síntomas mirar. Aquí te explico las causas más frecuentes, ordenadas de la más habitual a la menos, para que puedas hacerte una idea de qué le pasa a tu coche antes de llamar a la grúa.

Llaves en contacto de un coche que no arranca

Resumen rápido

Causas más comunes cuando tu coche no arranca:

CausaSíntoma¿Se puede arreglar en casa?
Batería descargada o dañadaSe oye un clic, las luces del cuadro parpadean o se apagan al girar la llaveSí
Alternador averiadoLa batería se descarga aunque esté bien, tras un tiempo circulandoNo (requiere taller)
Sin combustibleEl motor no responde en absolutoSí
Motor de arranque averiadoGira poco, nada, o hace ruido sin moverseA veces
Bomba de combustible averiadaNo se oye el zumbido de la bomba al dar el contactoDepende
Inmovilizador activoEl motor gira bien pero no arranca; testigo de llave o candado encendidoQuizás (prueba cambiar la pila de la llave)
Aire en el circuito (diésel)Arranca en llano pero no en cuesta, tras estar parado tiempoParcialmente
Fusible quemadoAfecta a varios sistemas eléctricos a la vezSí
Otras causas (inyectores, bujías, calentadores, sensores)VariableNo

Batería descargada: la causa más común, con diferencia

Batería de coche con los bornes conectados

Si al girar la llave escuchas un clic seco y nada más, casi seguro que es esto. Ese clic es el motor de arranque intentando engranar, pero sin fuerza suficiente para hacer girar el motor porque la batería no tiene la carga necesaria.

Hay un par de señales extra que confirman esta sospecha: en algunos coches, las agujas del cuadro se vuelven un poco locas, o directamente se apagan todas las luces al girar la llave, porque el motor de arranque le está «robando» toda la corriente disponible al resto del coche.

Cómo comprobarlo con un multímetro, si tienes uno a mano:

Con el motor apagado:

  • 12,6V a 12,8V → batería al 100%, en buen estado
  • 12,4V a 12,6V → carga aceptable, pero conviene vigilarla
  • 12,0V a 12,3V → descargada, necesita recarga
  • Menos de 12,0V → muy descargada o dañada

Con el motor en marcha:

  • 13,7V a 14,7V → rango saludable, el alternador está cargando bien
  • Menos de 13,5V → posible fallo del alternador
  • Más de 15,0V → riesgo de sobrecarga por fallo en el regulador

Estos rangos coinciden con los que maneja Midtronics, uno de los fabricantes de referencia en equipos de diagnóstico de baterías.

Aquí hay un matiz importante que mucha gente pasa por alto: si el problema se repite una y otra vez aunque cambies la batería, seguramente no sea la batería, sino el alternador. El alternador es el que recarga la batería mientras el coche está en marcha — si falla, la batería va aguantando poco a poco hasta que un día ya no tiene nada que dar. Por eso el rango de voltaje en marcha (13,7V-14,7V) es tan importante de comprobar: si está por debajo, el problema de fondo es el alternador, no la batería en sí.

Sin combustible

Puede sonar obvio, pero pasa más de lo que parece. Si el motor ni siquiera hace amago de arrancar (sin clics, sin nada raro), vale la pena empezar por descartar esto antes de complicarte con diagnósticos más técnicos.

Un aviso importante: si el coche lleva mucho tiempo con combustible viejo en el depósito (por ejemplo, tras meses parado), ese combustible degradado puede atascar el filtro de combustible o incluso dañar la bomba, dando síntomas parecidos a quedarte sin gasolina o gasoil aunque el depósito no esté vacío.

Motor de arranque averiado

Motor de arranque desmontado encima de mesa de trabajo

Si al girar la llave el motor gira muy poco, nada en absoluto, o escuchas un ruido raro sin que el motor se mueva, puede que el motor de arranque esté dañado. Un truco de taller para salir del paso (aunque no es una solución definitiva): dar un golpe seco con algo contundente, tipo un martillo, directamente sobre el motor de arranque. A veces el problema es simplemente que las escobillas internas se han quedado atascadas, y el golpe las desatasca lo suficiente para arrancar una vez más. Si esto funciona, es una señal clara de que el motor de arranque necesita revisión o cambio pronto, aunque de momento te saque del apuro.

Bomba de combustible averiada (coches de gasolina)

Cuando das el contacto (antes de girar del todo la llave para arrancar), deberías escuchar un pequeño zumbido — es la bomba de combustible presurizando el circuito. Si no lo oyes, es un buen hilo del que tirar: revisa primero fusibles y relés relacionados con la bomba, que es lo más fácil de comprobar tú mismo. Si todo eso está bien y sigues sin escuchar el zumbido, es probable que la bomba esté dañada, y ahí ya toca taller.

Inmovilizador activo

Icono inmovilizador

Esta es, casi siempre, una causa que no puedes solucionar tú mismo, y conviene saber identificarla para no perder tiempo revisando otras cosas. La señal característica: el motor gira rápido y sin problema (o sea, no es un tema de batería ni de motor de arranque), pero el coche simplemente no llega a arrancar. Suele venir acompañado de un testigo encendido en el cuadro con forma de llave o de candado.

El inmovilizador es un sistema de seguridad que bloquea el motor si no reconoce la llave correcta. Antes de ir al taller, hay una comprobación sencilla que sí puedes hacer tú mismo: revisa si la pila de la llave está agotada o muy baja — a veces basta con cambiarla (son pilas de botón fáciles de conseguir) para que el coche vuelva a reconocer la llave sin problema. Si cambiando la pila el problema persiste, ahí ya sí toca pasar por un taller con la máquina de diagnóstico específica para reprogramar o revisar el sistema.

Aire en el circuito de gasoil (diésel)

Esto es más típico de coches diésel algo antiguos, sobre todo si el coche ha estado parado mucho tiempo sin arrancar. Antiguamente, muchos diésel llevaban un cebador manual en el vano motor que había que apretar durante unos minutos para cebar suficiente gasoil y poder arrancar.

Un detalle curioso: si tienes aire en el circuito, el coche puede arrancar sin problema en llano, pero fallar si lo dejas aparcado en una pendiente — las burbujas de aire se desplazan dentro del circuito y pueden llegar a bloquear el paso de combustible en esa posición.

Fusible quemado

Un fusible quemado puede afectar a varios sistemas eléctricos relacionados con el arranque a la vez (bomba de combustible, encendido, etc.). Es de las causas más sencillas de comprobar y de arreglar tú mismo — revisa la caja de fusibles (normalmente en el vano motor o bajo el volante) y busca alguno con el filamento roto.

Otras causas (requieren diagnóstico en taller)

Hay averías menos frecuentes que también pueden impedir el arranque: inyectores sucios o dañados, bujías o calentadores defectuosos, bobinas o cables de bujía en mal estado, sensores como el del cigüeñal, el interruptor del pedal de freno (en coches con caja automática), o en coches más antiguos, un fallo en el distribuidor. Estas causas son más específicas y variables según el modelo, así que si has descartado todo lo anterior y el coche sigue sin arrancar, lo más sensato es llevarlo a revisar.


Si tu coche no arranca y ya has confirmado que es la batería, en el siguiente artículo te explico cómo cambiar la batería paso a paso, con las herramientas que necesitas y las precauciones a tener en cuenta.